El protagonismo de los vehículos eléctricos chinos en el mercado mundial centró la jornada celebrada el jueves 8 de mayo por la Fundación Consejo España China, Casa Asia y el medio especializado 4Asia.
Se trata de una de las grandes cuestiones que definirán el futuro industrial y la transición verde de Europa, y para analizar su impacto contamos con empresas del sector, reguladores, abogados y analistas
En la primera mesa redonda de la mañana, trazamos una panorámica empresarial y económica del impacto de los coches eléctricos chinos en Europa: intervinieron el embajador chino en España, Yao Jing; Jorge Juárez, Group Executive Vice President para Asia deAntolin; y Antonio Muñoz de Verger, Business Development Director (Chinese OEM’s) de Gestamp.
Posteriormente, pusimos el foco en cuestiones regulatorias en una mesa en la que participaron Juan Manuel Martínez Mourín, presidente de la Asociación Española de Transporte; Pablo Cubel, partner de Cuatrcasas y Malgorzata Jakimow, investigadora del Joint Research Centre de la Comisión Europea.
Los principales actores del ecosistema chino de IA, las características del modelo chino de innovación o el encaje de la IA en la competencia con Estados Unidos fueron algunas de las cuestiones de la mesa redonda «La visión de China sobre la inteligencia artificial», organizada por la Fundación junto con el Madrid Innovation Lab del Ayuntamiento de Madrid y la Cátedra Jean Monnet de Diplomacia Tecnológica.
El coloquio contó con las intervenciones de Claudio Feijóo, catedrático Jean Monnet en diplomacia tecnológica y soberanía digital; y Wang Guanchun, fundador y CEO de la empresa tecnológica Laiye, y participante en la edición 2024 del programa Futuros Líderes Chinos.
En 1973, España y la República Popular China establecieron formalmente relaciones diplomáticas. Cinco décadas después, los lazos entre los dos países se han consolidado en múltiples ámbitos.
En un mundo muy diferente al de hace cinco décadas, y para conmemorar este quincuagésimo aniversario, el Club de Exportadores e Inversores Españoles, la Fundación Consejo España China y Casa Asia organizaron el martes 10 de octubre, en el Espacio Bertelsmann de Madrid, una mesa redonda bajo el título: “Negocios en China: pasado, presente y futuro de los lazos económicos”
En el terreno económico, la trayectoria de las relaciones ha estado marcada por el explosivo crecimiento de China, especialmente desde principios de siglo. Esto ha generado un notable desequilibrio: en 2022, China fue el primer proveedor de bienes para España, pero apenas su undécimo cliente.
La mesa redonda contó con la participación de destacados representantes de la Administración y la empresa, y sirvió para analizar las causas de este desequilibrio, así como la trayectoria y las perspectivas de las compañías españolas en la segunda economía del mundo.
El acto comenzó con unas palabras de bienvenida a cargo de Ramón María Moreno, secretario general de la Fundación Consejo España China, y de Amadeo Jensana, director de Programas Económicos de Casa Asia.
Moreno subrayó que “España goza hoy de unas relaciones sólidas con China, si bien no ajenas a las tensiones geopolíticas y a una creciente rivalidad entre Pekín y Washington. Por su parte, Jensana destacó que “si bien la situación de China es difícil tanto por el contexto geopolítico como por la debilidad de su economía, China va a seguir siendo un actor clave en la economía mundial durante las siguientes décadas».
A continuación, comenzó la mesa redonda, en la que los panelistas pudieron intercambiar puntos de vista sobre la coyuntura económica actual de China y cómo afecta la misma a las empresas españolas. Francisco J. Riberas, presidente ejecutivo de Gestamp y presidente de la Fundación Consejo España China, señaló que el fabricante de componentes “está creciendo en China, país que está convirtiéndose en una potencia en el sector de la automoción”.
Gestamp está creciendo en China, que se está convirtiendo en una potencia en automoción
Francisco J. Riberas, presidente de la Fundación Consejo España China
Por su parte, Ana Esmeralda Martínez, directora general de Diplomacia Económica en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, apuntó que “la relación de España con China se mantiene estable”, si bien admitió que “la Unión Europea tendrá muy en cuenta su relación con China dentro de su estrategia de soberanía económica, aunque esto no es algo negativo”.
Manuel Valencia, vicepresidente de Técnicas Reunidas Internacional, fue embajador de España en China entre 2013 y 2017. Hizo alusión a que “el comercio bilateral hispano chino es insuficiente y desequilibrado”, a la vez que incidió en el “efecto que ha tenido el turismo chino en España”, al haber “facilitado el conocimiento de los productos españoles en China”.
Sofía Osborne, presidenta de Osborne y del Foro de Marcas Renombradas Españolas, destacó que «China es el segundo mercado para Osborne después de España», por lo que «para vender en China hemos contratado personal local y hemos adaptado nuestra marca a la mentalidad china«.
El coloquio estuvo moderado por Ramón Gascón, coordinador del grupo de trabajo de Asia-Pacífico del Club de Exportadores e Inversores Españoles.
Las palabras de clausura corrieron a cargo de Antonio Bonet, presidente de esta misma entidad. Durante su intervención, el presidente del Club instó a reflexionar en “qué podemos hacer como país” para aumentar las ventas al mercado chino, “teniendo en cuenta que somos parte de la UE, que no podemos desentendernos de las políticas comunitarias y que China es la segunda potencia mundial”.
Tras una primera edición, en 2021, en la que dialogamos con seis jóvenes profesionales chinos sobre sectores como la moda sostenible, el turismo o las finanzas, el 30 de noviembre tuvo lugar una nueva edición del ciclo «Horizonte China:diálogos con Líderes Chinos del Futuro«, enmarcado en nuestro programa «Futuros Líderes«. Puedes consultar la grabación del encuentro en nuestro canal de Youtube:
Fue un debate entre cuatro jóvenes profesionales de lo que hemos denominado «nuevas fronteras tecnológicas»: áreas que definirán el futuro de nuestras sociedades y en las que China aspira a una posición de liderazgo global.
Moderado por el periodista Zígor Aldama, conversamos con ellos sobre la política científica y tecnológica de China, los retos que afronta para cimentar su investigación en estas nuevas fronteras y el potencial de colaboración con otros países.
Perfiles de los participantes
Zhao Baodan es investigadora principal en la Facultad de Ciencias Ópticas e Ingeniería de la Universidad de Zhejiang. Es doctora en Física por la Universidad de Cambridge. Su línea de investigación se centra en la eficiencia energética de las luces LED y las baterías solares. Formó parte de la promoción de 2021 de Forbes 30 Under 30 en Asia. Ha publicado las conclusiones de sus investigaciones en revistas de referencia internacional como Nature Photonics, Nature Electronics o The Journal of Physical Chemistry Letters.
Hai Yang es director de Desarrollo Internacional para China en Tecnalia. Es licenciado en Ingeniería en la École Nationale Supérieure des Mines d’Alès y doctor en Robótica por la Universidad de Montpellier. Ha participado en numerosos proyectos franceses y europeos relacionados con la innovación en robótica industrial. También ha liderado proyectos internacionales en este campo con empresas europeas y chinas. Sus líneas de investigación se centran, entre otros campos, en sensores robóticos, sistemas de inteligencia artificial para la industria y aplicaciones robóticas para manufacturas.
Yang Luhan es presidenta ejecutiva de Qihan Bio, una empresa de biotecnología que aplica tecnología de edición genómica para desarrollar terapias celulares. Es licenciada por la Universidad de Pekín y doctora en Biología por la Universidad de Harvard. Ha fundado dos empresas de biotecnología en Cambridge (Massachussets) y Hangzhou dedicadas al uso de técnicas de edición genómica de nueva generación. Forma parte de 40 Under 40 de Fortune en el sector sanitario. También fue seleccionada como una de los Young Global Leaders en el Foro Económico Mundial.
Lu Dawei es profesor asociado en el Instituto de Ciencia e Ingeniería Cuántica de Shenzhen y en el Departamento de Física de la Southern University of Science and Technology (SUSTech). Sus áreas de investigación son la computación, la simulación, el control y el machine learning en el terreno cuántico. Ha publicado más de 50 artículos científicos. Entre otros premios, ha recibido el de “Programa de Jóvenes Talentos en el Río de la Perla” en 2020, o el “1000 Jóvenes Talentos Nacionales” de 2018. Desde 2014, es editor de la revista Frontiers in Quantum Computing.
La Fundación Consejo España China, Casa Asia y la revista Política Exterior analizaron el jueves 20 de octubre el vigésimo Congreso del Partido Comunista Chino, que se celebra esta semana en Pekín. La mesa redonda, titulada «Donde está China: una conversación sobre el XX Congreso del Partido Comunista», se celebró en la sede de Casa Asia en Madrid y estuvo moderada por Áurea Moltó, directora de Política Exterior.
Los participantes fueron Carmen Cano, subdirectora general para Asia Meridional y Oriental en el Ministerio de Asuntos Exteriores; Águeda Parra, ingeniera y analista del entorno geopolítico y tecnológico de China; y Mario Esteban, investigador principal para Asia del Real Instituto Elcano.
El encuentro suscitó un lleno casi total en el auditorio de Casa Asia en Madrid, prueba del interés creciente por China y por una de las grandes citas políticas del año en todo el mundo. Los participantes debatieron bajo la regla Chatham House, por lo que recogemos algunas de las ideas del coloquio sin atribución directa y de manera no literal.
Estamos en un punto de inflexión en el orden internacional. Existe la necesidad de crear una fortaleza interna, y eso en China se traduce en un mayor control del Partido y de la sociedad por parte de Xi Jinping. A esto contribuyen las restricciones COVID, que no parece que se vayan a levantar pronto.
China afronta una disyuntiva en cuanto a perspectiva económica. Será clave ver si el nuevo primer ministro que sustituirá a Li Keqiang tendrá un perfil más tecnócrata o más ideológico.
El concepto de liderazgo colectivo, con un poder colegiado, se está revirtiendo a nivel discursivo y a nivel institucional. Si además hay una relación muy vertical entre la cúspide y los niveles inferiores, la riqueza del debate se va a resentir.
La fortaleza de China en Asia es la dependencia económica que ha generado en la región. En este aspecto, la Unión Europea ha estado ágil a la hora de negociar acuerdos comerciales con países asiáticos, pero Estados Unidos ha estado un poco más lento.
En las dos últimas décadas, ha sido el sector privado el que ha ejercido liderazgo económico, dentro del modelo de partido único. Este modelo ha generado auténticos campeones globales como, por ejemplo, el FinTech.
En el contexto de la Guerra de Ucrania, a China le interesa su estrategia actual: mantener un cierto apoyo a Rusia que permite acceder a los beneficios de la relación bilateral, pero con límites, con una especie de «neutralidad prorrusa».
Wang Feng es profesor de Sociología en la Universidad de California, Irvine; y profesor invitado en la Universidad de Fudan, en Shanghai. Sus líneas de investigación son la desigualdad social, los cambios demográficos y las tendencias migratorias en China. Hablamos con él sobre el reto demográfico del envejecimiento en China y qué impacto tendrá a nivel social y económico en el país.
Pregunta: China cuenta su población cada 10 años. El último censo nacional se llevó a cabo en 2020 y sus resultados generales se publicaron el año pasado. ¿Cuáles son, en su opinión, las principales conclusiones que se pueden extraer del mismo?
Wang: No son conclusiones muy sorprendentes una vez vistos los números. Recibimos la confirmación de algo que llevaba tiempo discutiéndose: la natalidad en China está en niveles muy bajos, mientras que el nivel de salud de la población en general ha mejorado. El censo reveló algo de distribución regional, con un énfasis en la migración desde las provincias nororientales a las zonas costeras.
Sin embargo, los resultados detallados se están empezando a conocer ahora. Creo que veremos algunos resultados sorprendentes relacionados con la edad media de matrimonio y la estructura de los hogares. Por ejemplo, cuánta gente vive sola. Del censo de 2010 y de un censo menor que se hizo en 2015 supimos que estos parámetros están cambiando. El número de gente soltera de veintimuchos y treinta y pocos iba al alza muy rápido.
Pregunta: Hay una tendencia global que marca que, a medida que los países se enriquecen, sus tasas de natalidad caen. Mucha gente piensa que China ha envejecido antes de enriquecerse. ¿Cree que es verdad?
Wang: Creo que hay que revisar este marco. China se enriqueció muy rápido en realidad, y envejeció mientras se enriquecía. Esto tiene algunas implicaciones. En China, hace dos o tres décadas, la gente no consumía tanta comida rápida, ni bebía tanto, ni comía tantos productos lácteos. A medida que China se enriquecía, aparecieron riesgos sanitarios no sólo para la población mayor, sino en general. Hay más diabetes e hipertensión. También estamos viendo más cáncer de pulmón por el tabaquismo.
En cualquier caso, China tiene mucho dinero. Los hogares chinos han podido ahorrar mucho en los últimos 20 años. Hay mucha riqueza, algo sin precedentes en la población china. Sí vemos un cambio en la estructura poblacional, hay más personas mayores. Esto es un gran desafío.
Pregunta: China abandonó su política del hijo único en 2015, pero los chinos no parecen haber reaccionado de la manera que el gobierno esperaba, es decir, teniendo más hijos. ¿Por qué?
Wang: China y España comparten muchas similitudes. Creo que las parejas jóvenes chinas no son, en cierto modo, tan diferentes de las españolas. Ya antes del final de la política del hijo único, estaban teniendo pocos hijos, pero creo que no precisamente por dicha política. En los noventa y los primeros dos mil, la economía china creció muy rápidamente. Hubo un proceso de urbanización muy rápido. Los jóvenes comenzaron a preocuparse más por sus propias vidas y a disfrutar de más oportunidades de educación.
El coste de criar hijos en China ha aumentado mucho
Wang Feng, profesor de sociología en la Universidad de California Irvine
Alrededor de la mitad de los jóvenes podían ir a la universidad, mientras que hace 30 o 40 años el porcentaje era de un 5 por ciento. Los jóvenes empezaron a ir a la universidad, a adquirir nuevas aptitudes, a mudarse a las ciudades y a centrarse en sus carreras. Especialmente las mujeres jóvenes, con mucha más independencia, lejos de sus familias.
Por otro lado, y al mismo tiempo, el coste de criar hijos ha aumentado mucho. Casa, educación, transporte... Esto es algo similar a lo que vemos en otras zonas del mundo que tienen baja natalidad.
Pregunta: ¿Qué desafíos económicos tiene China por delante debido a la combinación entre baja natalidad y población envejecida? ¿Cuenta con un sistema de bienestar lo suficientemente robusto como para hacerles frente?
Wang: Creo que esto va a ser una cuestión de enorme calado en los próximos años, aunque yo separaría entre el corto y el medio plazo. A corto plazo, hay que mirar al mercado inmobiliario, que ha sido un gran motor para la economía. En las últimas semanas, hemos visto que se han relajado las condiciones para la concesión de créditos y que el gobierno ha instado a las empresas y a los hogares a endeudarse. Antes de eso, había intentado contener los precios de las viviendas. La cuestión es cuánto tiempo pueden ser efectivas estas políticas y qué pasa si la burbuja inmobiliaria se desinfla o estalla. Algo así tendría consecuencias muy reales, también psicológicas, en los ciudadanos chinos y en el sistema financiero del país. El gobierno haría frente a una gran presión política.
A mediados de siglo, el gobierno chino tendría que emplear el 100% de sus ingresos en sanidad y pensiones
Wang Feng, profesor de sociología en la Universidad de California Irvine
A medio plazo, hay que analizar el gasto en sanidad y pensiones. Este gasto ha crecido bastante en los últimos años. Sin embargo, nuestros cálculos indican que, a mediados de siglo, el gobierno tendría que emplear el 100% de sus ingresos en estas dos partidas. Esto no es sostenible. Sería necesaria una subida de impuestos. China ha podido ir haciendo esto porque la economía crecía por encima del 10% y los ingresos fiscales lo hacían a una tasa dos veces por encima de esto. Sin embargo, la economía se ha ralentizado y los ingresos fiscales han caído. Si el mercado inmobiliario se enfría, esto tendrá consecuencias, ya que en muchas zonas de China, los ingresos fiscales dependen de la venta de suelo.
En definitiva, China ha construido un sistema nacional de sanidad y pensiones en los últimos 10 o 15 años, y es un gran progreso. Sin embargo, es un sistema muy segmentado y desequilibrado. China podría verse sin los recursos para integrar este sistema, y es posible que haya perdido el tren de los tiempos en los que tenía una gran disponibilidad de recursos.
Pregunta: Hablando de salud en particular, cabe prever un aumento explosivo de la demanda de servicios sanitarios en las próximas décadas. ¿Cree que el sistema público chino será suficiente o tendrán que intervenir las compañías privadas?
Wang: Por un lado, el sistema público de sanidad no será suficiente para asumir la demanda de servicios. En los últimos 15 años, además de en redes ferroviarias, aeropuertos y autopistas, el gobierno chino ha invertido mucho en educación y sanidad. Sin embargo, ya hay problemas en los hospitales. Incluso en los mejores hospitales hay masificación.
Hemos visto resistencia a la entrada de empresas privadas en el sector sanitario
Wang Feng, profesor de sociología en la Universidad de California Irvine
Al mismo tiempo, el coste fiscal ha crecido el doble de rápido que los ingresos. El sistema público de salud ya está bajo una gran presión, incluso antes de que llegue el tsunami de personas mayores. También vemos que la reforma del sistema sanitario ha sido muy lenta. El 90 por ciento de los hospitales son públicos. El gobierno no ha cedido el control de la salud, y esto indica que no va a ceder espacio para las empresas privadas.
Algunas grandes empresas chinas, como Alibaba o Tencent, están intentando entrar en el sector sanitario, y también algunos inversores extranjeros. De momento, no hemos visto mucho impacto y sí hemos visto resistencias a estas empresas. No creo que, a corto plazo, el gobierno chino permita que las empresas privadas sean proveedores fiables de servicios sanitarios.
Existe el debate de si la sanidad es un bien público que se debe prestar gratis o un negocio. Creo que los líderes actuales se inclinan por la primera opción. Las empresas privadas supondrían una amenaza para las instituciones públicas y no creo que el gobierno lo permita.
Zeyi Yang es periodista. Actualmente, escribe sobre tecnología china en MIT Technology Review. Anteriormente, fue periodista en Protocol y Rest of World. Hablamos con él sobre la fiebre del metaverso en China, donde tanto empresas tecnológicas como administraciones se han lanzado a desarrollar aplicaciones en la esfera virtual.
Fiesta del metaverso
Pregunta: en un artículo reciente, hablabas de la fiesta del metaverso de las grandes tecnológicas chinas. ¿Cómo y por qué están estos gigantes tecnológicos abrazando el metaverso? De momento, nadie tiene ni siquiera muy claro a qué nos referimos, exactamente.
Yang: creo que la razón por la que usé ese término es porque, de repente, todas las empresas del sector comenzaron a desarrollar planes de metaverso. Ya fuera productos, software o hardware, todas han mostrado entusiasmo con el metaverso. Es algo diferente a lo que ha pasado en Occidente, donde Meta es la única gran tecnológica que está invirtiendo en esto.
Uno de los motivos es que, sorprendentemente, tanto los gobiernos locales como el central, hasta cierto punto, han mostrado su apoyo al metaverso, aun siendo una idea nueva. Es interesante, porque el gobierno chino no suele ser muy atrevido en lo que se refiere a conceptos emergentes de tecnología.
De repente, todas las grandes tecnológicas chinas comenzaron a desarrollar proyectos de metaverso
Zeyi Yang, periodista especializado en tecnología
Es interesante ver cómo el metaverso es distinto de otras cosas como las criptomonedas. El metaverso no necesita de una plataforma descentralizada: lo puede construir una empresa o incluso un gobierno. En este sentido es bastante similar a la Web2. Otra cuestión es que tanto las tecnológicas como el gobierno siempre están buscando motores de crecimiento y el metaverso puede ser una idea en este sentido, así que todos se han lanzado a por él.
El metaverso con características chinas
Pregunta: ¿vamos hacia un metaverso con características chinas? ¿En qué será diferente del uso que se le dé en países occidentales?
Yang: diría que gran parte del metaverso chino va a tener la misma pinta que el occidental. Veremos videojuegos, redes sociales, plataformas de encuentro y cascos de realidad virtual. Algo que podría ser interesante son los ídolos virtuales, que en China causaron furor el año pasado. Muchas marcas chinas están promocionando sus ídolos virtuales y consiguiendo muchos fans.
Los ídolos virtuales causaron furor en China el año pasado. Muchas marcas los están promocionando y consiguiendo muchos fans
Zeyi Yang, periodista especializado en tecnología
Esto pasó en un año en el que la industria china del entretenimiento tuvo muchos problemas. Estos ídolos virtuales emergieron como nuevos líderes de tendencias. Esto se puede integrar muy bien en el metaverso y creo que, en China, muchas marcas van a apostar por esta idea.Es algo que todavía no he visto en Occidente, aunque podría pasar.
Otro tema es la manera en la que el gobierno chino se está implicando, con proyectos pequeños, encargando a empresas que desarrollen plataformas para ellos. Esto podría ser interesante, pero no creo que el gobierno estadounidense haga nada similar de momento. Será interesante ver cómo los caminos se desvían desde este punto.
La carrera por la atención de los usuarios
Pregunta: ¿podrían ser competidores reales para WeChat aplicaciones de metaverso como Jelly o Soul, o estamos más bien ante modas pasajeras?
Yang: va a ser muy complicado. Soul y Jelly son, de hecho, algo diferentes. Soul lleva ya en el mercado unos cuantos años, se ha adaptado a la idea del metaverso y le va bien. Jelly es muy nueva, en la semana en la que se lanzó fue un gran éxito, pero luego ha perdido la atención de la gente. Creo que a muchos productos del metaverso les va a pasar esto. Son nuevos, interesantes, atraen atención un rato, pero no creo que estén lo suficientemente maduros como para retener muchos usuarios.
Para que un producto sea lo suficientemente bueno como para tener una gran audiencia, necesita años de desarrollo. Muchos de estos productos quieren compararse con Animal Crossing, que tuvo mucho éxito durante la pandemia. Sin embargo, creo que el desarrollo de Animal Crossing tomó unos 4 o 5 años. Los proyectos de metaverso en China tienen muy poco tiempo.
El metaverso chino podría generar 8 billones de dólares en los próximos años, según un informe de Morgan Stanley
Muchos de estos nuevos productos no tienen la calidad suficiente como para retener a sus usuarios. Si algún día surge alguno, podría ser un desafío para WeChat. Sin embargo, la cuestión es que Tencent [nota: empresa dueña de WeChat] también está desarrollando productos de metaverso. Los proyectos más pequeños crecen, pero Tencent crece también. Es complicado imaginar un escenario en el que un desarrollador pequeño destrona a WeChat, pero en los últimos años hemos visto el caso de TikTok, así que podría ocurrir.
Pregunta: de momento, hemos visto que en China el metaverso se usa, principalmente, para entretenimiento: socializar, jugar a videojuegos…
Yang: ahora mismo, la idea del metaverso está muy relacionada con los videojuegos y las redes sociales. En China, estos sectores son muy potentes. Hay compañías como Tencent, ByteDance o NetEase desarrollando productos excelentes. Pueden incorporar el metaverso a sus productos, pero pueden tardar unos cuantos años.
La respuesta oficial y el metaverso como motor económico
Pregunta: lo mencionabas antes de pasada, pero es llamativa la manera en la que los gobiernos locales, por toda China, han reaccionado de manera positiva al metaverso. ¿Por qué crees que es esto?
Yang: estamos viendo muchos gobiernos locales, incluidos los de Beijing y Shanghai, anunciar que desarrollarán el metaverso en los próximos 5 años. Al menos, esto es una señal política de que es seguro para las empresas meterse en esto.
En algunos casos, los gobiernos locales están encargando a empresas privadas la construcción de galerías o ayuntamientos virtuales en estas plataformas. Es extraño, porque los gobiernos no suelen ser muy rápidos adoptando nuevas tecnologías. Sin embargo, a menudo olvidamos que los gobierno no sólo responden a estímulos políticos, sino también económicos. Quieren que sus economías crezcan, a veces compitiendo con otras ciudades o provincias.
Los gobiernos locales buscan un nuevo motor de crecimiento y creen que el metaverso podría crear ingresos y empleo
Zeyi Yang, periodista especializado en tecnología
En este caso, los gobiernos locales están buscando con entusiasmo un nuevo motor de crecimiento. Ya hemos visto casos : impulsan la economía. Muchos gobiernos locales creen que quizás el metaverso pueda ser igual y pueda generar ingresos, crear empleo y definir la próxima generación de internet.
De momento están invirtiendo recursos de manera limitada, así que si la idea sale mal, no es una catástrofe. Pero si tiene éxito, obtendrán un buen retorno de su inversión.
Las marcas ante el metaverso chino
Pregunta: ¿qué clase de oportunidades pueden encontrar las marcas en el metaverso chino? No parece que otras tecnologías asociadas a la Web3, como el comercio de NFT o las criptomonedas, vayan a tener mucho recorrido en China. ¿Qué pueden explotar las marcas de consumo en el metaverso local?
Yang: muchas tecnológicas chinas están entusiasmadas con el metaverso, así que habrá muchas oportunidades. Cuando construyan nuevas plataformas y quieran atraer atención, pueden trabajar con marcas, y esto será una oportunidad para ambas partes. En el limitado espacio que existe para los NFT en China, ya hemos visto a empresas como Alipay o Tencent trabajar con marcas para lanzar sus propias colecciones de NFT. Creo que esto va a ser igual en el metaverso. Ya hay marcas con presencia en la plataforma Xirang, que pertenece a Baidu [nota: Xirang significa «tierra de oportunidades»]. No hay todavía demasiadas, así que los usuarios que exploren esta plataforma se van a encontrar a estas marcas primero. Tienen la oportunidad de convertirse en las marcas que definen el metaverso en China.
Las marcas tienen la oportunidad de convertirse en las que definan el metaverso en China
Zeyi Yang, periodista especializado en tecnología
La segunda oportunidad, que he comentado antes, es la de los ídolos virtuales. Las marcas van a ser muy creativas sobre cómo trabajan con ellos. Creo que será un campo muy creativo y será interesante verlo.
Por último, de momento las empresas chinas no han lanzado muchos productos de hardware relacionados con el metaverso; me refiero a cascos de realidad virtual. Pero esto es algo muy importante y empresas como ByteDance o Tencent van a invertir mucho en ello. Algo que vemos mucho en los smartphones chinos es que suelen venir con muchas aplicaciones preinstaladas. Esto se puede hacer con los cascos también: si quieren preinstalar aplicaciones que promocionen ciertas marcas, es algo que pueden hacer. Quizás lo veamos en 2 o 3 años, cuando acaben lanzando cascos populares.
Conversamos con él sobre las perspectivas de la economía china en 2022 y sobre cuáles son los sectores a los que deben estar pendientes los inversores extranjeros. Un análisis de las fortalezas, debilidades y riesgos de China en un año clave para su futuro.
Este texto es una versión editada, por motivos de longitud, de la entrevista original, que se puede leer (en inglés) aquí.
La economía china en 2022
El Plan Quinquenal aboga por evitar el crecimiento sin sentido y apostar un un «crecimiento inclusivo».
Un objetivo primordial es facilitar que la renta disponible de los hogares contribuya al consumo interno.
Se pretende igualar el PIB per cápita con los países desarrollados en 2035, para lo que hará falta un crecimiento medio anual del 4,7%.
Pregunta: ¿Cómo crees que evolucionará la economía china en 2022, en términos generales? El nuevo Plan Quinquenal no establecer un objetivo específico de crecimiento del PIB, pero sí varias pistas sobre qué tiene en mente el gobierno.
Respuesta: El título del Plan incluye la frase “Objetivos a Largo Plazo para 2035”, un giro notable con respecto a los anteriores planes quinquenales. Las políticas que recoge el Plan reflejan un cambio fundamental en la mentalidad de los dirigentes chinos y una voluntad de reestructurar, a largo plazo, la economía del país. A pesar de las incertidumbres que persisten en las relaciones con Estados Unidos, una población que envejece, una pandemia que no remite y la proximidad del importantísimo 20º Congreso Nacional del Partido, es importante entender lo ambicioso que es este Plan.
La ausencia de un objetivo anual de crecimiento es un signo de este cambio. El plan aboga, de manera explícita, por evitar el crecimiento sin sentido. Hace referencia a un “crecimiento de calidad”, lo que el economista Cui Zhiyuan, de la Universidad Tsinghua, llama “crecimiento inclusivo”.
Sin embargo, el plan sí esconde una estrategia de crecimiento muy agresiva a corto y medio plazo. Comencemos con las estrategias que apuntalan el concepto de “Prosperidad Común”. El plan pretende mantener el desempleo urbano por debajo del 5,5%, que el crecimiento de la renta disponible crezca al mismo ritmo que el PIB, que el periodo escolar medio de la población en edad de trabajar crezca hasta los 11,3 años y que la tasa de escolarización en tramos superiores aumente hasta el 60%. Otros compromisos son llevar la tasa de cobertura sanitaria para la tercera edad al 95%, incrementar la esperanza de vida media en un año, disponer de 3,2 médicos y de 4,5 plazas de guardería por cada 1.000 habitantes y reformar el sistema de salario mínimo, un campo en el que China carece de un baremo nacional.
Junto con políticas de urbanización inclusivas y una mayor protección a pequeñas y medianas empresas, estas estrategias de crecimiento reestructuran el panorama de la demanda en China, ya que reducen la necesidad de ahorrar por si hay emergencias. De este modo, abren la puerta a que la renta disponible de los hogares chinos contribuya al consumo interno (la tasa de ahorro en 2020 fue del 45,7% del PIB, una anomalía mundial por lo elevada). Reestructurar la demanda doméstica es uno de los componentes esenciales de la Circulación Dual.
El Plan Quinquenal aboga, de manera explícita, por evitar el crecimiento sin sentido.
Alex Zhang
Más destacable incluso es el compromiso de llevar el PIB per cápita a los tramos medios de los países desarrollados para 2035. Para lograr este objetivo, China tendría que doblar, por lo menos, su PIB actual, lo que requeriría un crecimiento medio anual del 4,7% durante los próximos 15 años.
Los sectores que marcarán el camino
Los inversores en energías verdes se beneficiarán de la presencia de grandes actores institucionales como el Fondo Nacional de Desarrollo Verde.
Las nuevas tecnologías emergentes redefinirán el panorama industrial de China, eclipsando a sectores tradicionales.
China fijará como prioridad estratégica la autosuficiencia en semiconductores.
Pregunta: ¿Qué sectores serán especialmente dinámicos a medio plazo en este momento de transición de modelo económico?
Respuesta: El primero sería temático: el de la neutralidad de carbono. China quiere ser neutral para 2060. En el Plan se propone una reducción del consumo energético y de las emisiones de dióxido de carbono del 13,5 y del 18 por ciento, respectivamente, para 2025. El pico de emisiones se fijaría en 2030. Esto requiere de objetivos más ambiciosos a corto plazo.
El consumo energético chino se ha doblado desde 2005, pero la intensidad energética del PIB se ha reducido en el mismo periodo. El carbón sigue estando detrás del 60% de la generación de energía en China y se siguen construyendo centrales de carbón. Al mismo tiempo se ha incrementado la capacidad en energía fotovoltaica a un ritmo mayor que el de cualquier otro país.
China ha incrementado su capacidad en energía fotovoltaica a un ritmo mayor que el de cualquier otro país.
Alex Zhang
Podemos esperar un enorme margen de inversión en descarbonización industrial, digitalización, automatización, vehículos electrónicos, energías renovables, almacenamiento de energía, litio y nuevos materiales, hidrógeno y, en general, sectores que den apoyo a la administración, operaciones, digitalización, distribución y comercialización.
Los inversores en este sector se verán beneficiados por la presencia de grandes actores institucionales. El Fondo Nacional de Desarrollo Verde, creado en junio de 2020, invierte en áreas como la protección ambiental, la restauración ecológica, la conservación de recursos, el transporte verde y las energías limpias.
Habrá iniciativas similares en sectores específicos y gobiernos locales. De los cincuenta mil millones de toneladas métricas en emisiones del sector industrial, el acero y el cemento suman el 30 y el 35 por ciento, respectivamente. Los principales productores de acero quieren llegar al pico de emisiones en 2022-2023, y la Federación de Materiales de Construcción de China quiere hacer lo propio en el cemento para 2023. Estos objetivos suponen una gran oportunidad para los inversores en energías verdes.
Los inversores también deberían prestar atención a tecnologías emergentes en las que China compite a nivel global. El Plan prevé un crecimiento anual del 7% en I+D para 2025. Si se consigue, a finales del periodo quinquenal la inversión de China en I+D superaría a la de Estados Unidos. Además, existe el compromiso de facilitar el acceso a las patentes y de incrementar el peso de las industrias emergentes a más del 17% del PIB.
Estas tecnologías emergentes redefinirán, de manera radical, el panorama industrial de China y eclipsarán a los sectores financiero y comercial. Los inversores extranjeros deberían estar atentos a áreas como la automatización, la digitalización, la computación en nube, Big Data, Internet de las Cosas, robótica, blockchain, e-Health, materiales básicos y exploración espacial y oceánica.
Por último, habría que hablar de semiconductores, que son esenciales para las iniciativas de digitalización de China. China cuenta con un plan integral para liderar la fabricación de chips en 2030, con el foco en el desarrollo de redes 6G y el incremento en la penetración de las redes 5G, en las que China ya es líder mundial.
China, a pesar de ser un enorme mercado de consumo, está aún lejos de la autosuficiencia en chips, y hoy por hoy sólo puede suministrar el 16% de su demanda de circuitos integrados. Esto hace que los chips sean la principal importación de China, más que el petróleo. El desarrollo de una industria nacional de los semiconductores es una prioridad en el Plan: en 2025 se quiere llegar al 70% de la sustitución de importaciones y en 2030 al 100%. China creó en 2014 un Fondo Nacional de Circuitos Integrados que levantó 154 mil millones de dólares. En 2019 se creó un segundo Fondo Nacional, con 320 mil millones de dólares en financiación. A esto se suman 15 fondos locales, que han levantado más de 70 mil millones en total.
China aún está lejos de la autosuficiencia en chips.
Alex Zhang
En 2020, el Consejo de Estado implementó exenciones fiscales para los productores de los chips más avanzados. Creo que este sector será clave para los inversores extranjeros por tres razones: amplio apoyo del gobierno, costes a la baja y digitalización. Fondos estadounidenses de capital riesgo como Sequoia, Matrix o Walden ya han invertido en 58 acuerdos en el sector entre 2017 y 2020, más del doble que en los cuatro años anteriores.
El papel de las empresas estatales
El Plan Quinquenal prevé la entrada de capital privado y extranjero en las empresas estatales.
China ya cuenta con ejemplos de colaboración entre empresas estatales y extranjeras, como la joint venture entre Shanghai Automotive, General Motors y Liuzhou Wuling Motors.
Los inversores extranjeros también deberían estar atentos a los gestores de fondos estatales.
Pregunta: También me gustaría discutir el papel de las empresas estatales, aún muy dominantes en la economía china. Desde hace años se debate sobre si se debería potenciar el sector privado en China. En el actual ciclo de 5 años, ¿crees que las empresas estatales seguirán siendo importantes?
Respuesta: Según la lista Fortune Global 500 en 2021, 135 de las principales 500 empresas globales son chinas (por 122 estadounidenses). De estas, 91 son empresas estatales. El Plan pretende concentrar cuota de mercado e influencia en las manos de las empresas estatales chinas, y vamos a ver cómo asumen el liderazgo en sectores como las energías limpias, los semiconductores, los vehículos de nuevas energías y otras tecnologías emergentes.
El Plan también subraya la importancia de las buenas prácticas y la eficiencia, por lo que exige a las empresas estatales que reduzcan la burocracia e implementen planes retributivos que sean competitivos en el mercado. También prevé una estrategia llamada “reforma mixta”, por la que las empresas estatales reciben capital de inversores privados y/o extranjeros. Esta forma de diversificación del accionariado se ha convertido en un puntal de la reestructuración de las empresas estatales.
Cualquier inversor que quiera entrar en China debería tener en cuenta a las empresas estatales.
Alex Zhang
Para ilustrar la importancia de la reforma mixta, un dato: el PIB de Shanghai en 2021 fue de 627 mil millones de dólares, mientras que los activos de las empresas estatales de Shanghai sumaron 3.900 millones, es decir: 6,4 veces más. Las empresas estatales tienen que desarrollar su potencial todavía y cualquier inversor que quiera entrar en China debe tenerlas en cuenta.
Ya hay muchos casos de colaboración fructífera entre empresas estatales e inversores extranjeros. Hay muchas joint ventures en el sector del automóvil y habrá más a medida que las empresas estatales del sector exploren nuevas fuentes de energía. Un ejemplo reciente: SAIC-GM-Wuling Automobile, que fabrica el Wuling Hongguang, un mini eléctrico, es una joint venture entre Shanghai Automotive, General Motors y Liuzhou Wuling Motors. Este vehículo vendió 40.935 unidades en noviembre de 2021, más que BYD o Tesla.
El Wuling Hongguang, vehículo eléctrico desarrollado en China
Xuzhou Construction Machinery Group, el mayor fabricante mundial de grúas, está pasando una revisión de la Comisión de Regulación de Valores de China para reestructurar su capital de manera que entren inversores privados y extranjeros. Esta operación es un ejemplo de cómo el espacio de las empresas estatales chinas se ha vuelto más emprendedor y abierto a la colaboración con inversores externos.
Otro enfoque para los inversores extranjeros sería prestar atención a gestores de fondos estatales como China Internacional Capital Corporation o CS Partners, que ofrece su primer fondo en dólares con la participación de la State Development and Investment Corporation. Los gestores de fondos de empresas estatales tienen acceso a acuerdos exclusivos en China y suelen estar abiertos a la entrada de inversores extranjeros.
Por último, las empresas estatales ganarán en atractivo en los mercados bursátiles a medida que solidifiquen su dominio del mercado y se vayan consolidando. China Duty Free Group saldrá a Bolsa en Hong Kong en el primer trimestre de este año y ya cuenta con el compromiso de varias instituciones extranjeras. Muchos inversores ven a esta compañía, que domina el mercado duty free de China con una cuota del 92%, como una apuesta que capturará mejor el crecimiento del sector privado en China que plataformas tradicionales como Alibaba o Meituan, más sujetas al escrutinio regulatorio.
Empresas estatales e innovación
China compite en todo el espectro de nuevas tecnologías con las principales potencias mundiales.
Se prevé un incremento anual del 7% en la inversión en tecnologías emergentes clave.
Las instituciones estatales están sincronizadas con las políticas centrales pero también tienen una buena posición para atraer talento y fomentar la innovación.
Pregunta: ¿Pueden las empresas estatales chinas competir en innovación con grandes polos internacionales como Silicon Valley?
Respuesta: Viendo el punto en el que se encuentra China con respecto a Estados Unidos y las tecnologías emergentes, las estrategias que recoge el Plan están funcionando claramente. China ha avanzado de manera extraordinaria en tecnologías como la Inteligencia Artificial, los semiconductores, las redes 5G, la computación y la comunicación cuánticas, la biotecnología y las energías renovables. Lo ha hecho hasta un punto en el que ya compite en todo el espectro con Estados Unidos, e incluso en algunas áreas ya tiene posición de liderazgo, según un informe reciente del Harvard Kennedy School Belfer Center.
En 2020, China produjo la mitad de los ordenadores y teléfonos móviles de todo el mundo, mientras que Estados Unidos produjo un 6%. Por cada panel solar producido en Estados Unidos, China produce 70. China vende cuatro veces más vehículos eléctricos, tiene nueve veces más estaciones 5G y redes cinco veces más rápidas.
El progreso de China en Inteligencia Artificial ha llegado a preocupar a la Comisión Nacional de Seguridad de Estados Unidos, que ha advertido de que China va camino de una posición de liderazgo mundial para 2030. El citado informe de Harvard añade que China ya está por encima de Estados Unidos en aplicaciones prácticas de la inteligencia artificial como reconocimiento facial y de voz, y Fintech.
Volviendo a los compromisos del Plan en investigación y desarrollo, se prevé un incremento anual de la inversión de un 7% en áreas emergentes clave. En la práctica, esto revelará una particularidad del sistema chino, y es que sus empresas estatales tienen ventajas estructurales sobre el sector privado. La mayor parte de la financiación a la investigación que contempla el Plan viene de becas de instituciones como la Academia China de Ciencias Sociales y la Universidad de Ciencia y Tecnología. Estas instituciones son estatales, están totalmente sincronizadas con las políticas centrales y, aunque tienen prestigio académico para atraer talento mundial, también juegan un papel secundario de inversión y gestión de activos.
La línea entre empresas estatales y privadas se va a ir diluyendo.
Alex Zhang
Un buen ejemplo de esto sería el Instituto de Automatización de la Academia China de Ciencias. Se trata del principal instituto de investigación de inteligencia artificial en China, con una plantilla de 1.062 personas. Desde 1956, el instituto ha liderado la mayoría de los descubrimientos de China en reconocimiento facial y de voz, automatización y aprendizaje automático. Ha estado presente en tecnologías recientes como ZTSPeech Cloud, que Alibaba usa en su ecosistema móvil para reconocimiento de voz; las tecnologías de síntesis de voz incorporadas en Baidu Cloud, el Sistema de Navegación de Imágenes Moleculares para Cirugía implantado en muchos hospitales del país o el sistema de supercomputación MAPU.
El Instituto también es el propietario de un organismo de inversión llamado China AI Investment Management, que suele operar como inversor ángel para laboratorios de investigación que trabajan en aplicaciones prácticas de estas líneas de investigación y en modelos reales de negocio.
Del mismo modo, la Universidad de Ciencia y Tecnología de China anunció en 2021 la apertura de su primer laboratorio cuántico, con un presupuesto de 10 mil millones de dólares. En octubre del año pasado, la misma institución anunció que su ordenador cuántico Zuchongzhi-2 puede operar 10 millones de veces más rápido que el Sycamore de Google, convirtiéndose en el más rápido del mundo y el primero en batir a este último.
China se ha convertido en un líder mundial en computación cuántica
Es importante subrayar las ventajas estructurales que las empresas estatales tienen a la hora de promocionar talento interno y comercializar investigación científica. Sin embargo, también es importante reconocer que las principales empresas estatales chinas están bien posicionadas para atraer talento de fuera. El principal fabricante de chips, Tsinghua Unigroup, participado en su mayoría por la Universidad de Tsinghua (también estatal), anunció en noviembre de 2019 la contratación de Yukio Sakamoto, un gigante en el sector japonés de los chips, como vicepresidente y director de su subsidiaria en Japón.
La línea entre empresas estatales y privadas se va a ir diluyendo. Muchas empresas privadas forman joint ventures con empresas estatales, o atraen inversión estatal, para incrementar sus posibilidades de obtener financiación de los bancos y valoraciones más altas en rondas de financiación. Al mismo tiempo, las empresas estatales buscan socios privados que les ayuden a emplear sus recursos de manera más eficiente.
Sectores vedados a inversores extranjeros
Las restricciones a la inversión extranjera son, en muchos sectores, una cuestión de matices.
En tecnologías emergentes, la línea divisoria está más clara.
Las empresas que se dedican a semiconductores e inteligencia artificial suelen estar abiertas a inversores extranjeros, con algunas restricciones.
Pregunta: ¿Qué sectores emergentes estarán abiertos a las inversiones extranjeras y cuáles no? Hay muchas tecnologías que pueden emplearse en el ámbito militar, por ejemplo. ¿Cómo y dónde dibujará una línea el gobierno chino?
Hay directrices claras sobre los sectores que están restringidos a las inversiones extranjeras, ya sea de manera parcial o total. Sin embargo, estas restricciones pueden ser cuestiones de matiz. Por ejemplo, la pesca en aguas territoriales chinas o la creación de cultivos genéticamente modificados están vedados a inversores foráneos, pero hay una gran excepción para negocios en nuevas variedades de trigo, en los que los inversores extranjeros no pueden tener una participación superior al 34%.
Del mismo modo, los medios de comunicación deben tener una participación mayoritaria china, pero puede haber inversores extranjeros. Sin embargo, los medios que traten sobre política y economía nacionales, y aquellos que redistribuyen publicaciones extranjeras, deben estar controlados por una empresa estatal.
Hay directrices claras sobre qué sectores están restringidos a las inversiones extranjeras, pero las restricciones pueden ser cuestiones de matiz.
Alex Zhang
En tecnologías emergentes, la línea es más clara. Estas áreas de negocio están expresamente vetadas al capital extranjero: desarrollo y aplicación de células madre, investigación en Humanidades y Ciencias Sociales, investigaciones geodésicas, cartografía, geología mineral, geofísica, geoquímica, geología ambiental, transporte nacional de agua, correos, venta de tabaco, televisión por satélite y minado de tierras raras, minerales radioactivos y tungsteno.
Una reflexión rápida sobre inteligencia artificial y semiconductores. La mayoría de los gestores de fondos estatales que invierten en estos sectores rechazaría socios extranjeros ya que dichos fondos están constituidos, principalmente, como blind pools. Sin embargo, las empresas sí suelen estar abiertas a los inversores extranjeros, o ya los tienen. Mientras estos no intenten tomar el control operativo de la compañía o adquirir una participación mayoritaria, en inteligencia artificial y semiconductores su presencia suele estar permitida.
Riesgos en el sector inmobiliario
El mercado inmobiliario chino tiene un exceso de oferta.
Una de las principales prioridades del gobierno es garantizar que las promociones en curso se finalizan y entregan a tiempo.
El gobierno intentará estabilizar los precios, pero no no habrá un rescate masivo de deuda.
Pregunta: Una cuestión de importancia capital para la economía china es la perspectiva de su sector inmobiliario. Recientemente Evergrande incurría en impago de su deuda en dólares y suspendía su cotización en Hong Kong. Se habla desde hace años de la posibilidad de un estallido de la burbuja inmobiliaria. ¿Es probable que veamos este escenario a corto plazo?
Es importante abordar este tema con perspectiva. El mercado inmobiliario de China tiene un descomunal exceso de oferta. Hay más de 90.000 promotores en China y unos 900 millones de residentes urbanos. Hablamos de un promotor por cada 10.000 residentes. China construye una media de 15 millones de casas al año, cinco veces más que Estados Unidos y Europea juntas. Una cuarta parte de estas casas se queda sin vender.
Además, en torno a un 78% de la riqueza de la China urbana está en propiedad residencial, en comparación con un 35% en Estados Unidos. Si continúa el exceso de oferta, espoleado por un desarrollo descontrolado, el gobierno cree que el resultado será un colapso de los precios, una ola de quiebras corporativas y, en consecuencia, la desaparición de los ahorros de mucha gente.
La principal prioridad de China en el sector inmobiliario es enfriar el lado de la oferta y enfocar la demanda con mejores controles de calidad y garantías de que las casas vendidas se construyen y se entregan a tiempo.
Es prioritario establecer controles de calidad y garantías de que las casas vendidas se construyen y entregan a tiempo.
Alex Zhang
En este sentido, China está más preocupada de que los precios suban que de un estallido. Los depósitos de divisas están en niveles de récord, alrededor de 1 billón de dólares, y el superávit comercial en los primeros 9 meses de 2021 fue de 440 mil millones de dólares, muy superior a años anteriores, según estimaciones de Morgan Stanley. Este descomunal superávit de dólares da a China un cojín con el que protegerse de potenciales shocks en la economía mundial. También una importante opción de liquidez en un escenario negativo.
De manera adicional, hay controles estrictos de precios en la compraventa de casas, lo que prevendría un colapso. Hay suficiente liquidez para garantizar que se completan las proporciones que están a medias. En el caso de los promotores en problemas crediticios, hay empresas estatales que están ayudando en la compra de activos y en la finalización de promociones en curso.
Promoción de viviendas construida por Evergrande en Yuanyang
Dicho todo esto, la amenaza de quiebras siempre ha sido alta. Sólo en la primera mitad de 2020, 228 promotores inmobiliarios entraron en bancarrota. Muchas de las políticas actuales van encaminadas a mitigar el riesgo de quiebras. La administración se inclina por dejar que el mercado decida el destino de los promotores, al tiempo que mantiene herramientas para prevenir la volatilidad.
Puede que el panorama no sea del todo positivo para tenedores extranjeros de bonos, ya que su rentabilidad depende de que los promotores tengan ingresos y liquidez y que puedan reestructurar su deuda. Es una realidad que enfrentan muchos promotores, y sólo en unos pocos casos se podría contar con la intervención del estado para refinanciar deuda. Lo que pueden hacer los reguladores chinos es estabilizar los precios y garantizar la finalización de las promociones, pero desde luego no un rescate masivo de deuda, como querrían algunos inversores.
Barcelona y Shanghai celebran en 2021 el vigésimo aniversario de su hermanamiento. Para conmemorar esta efemérides, ambas ciudades celebran el Barcelona-Shanghai Bridge, un ciclo de actividades que congrega a profesionales, universidades, empresas e instituciones públicas de las dos ciudades. Hablamos con Mario Rubert, director de Promoción de la Ciudad de Barcelona, sobre el programa y el espíritu de colaboración entre ciudades que lo guía.
¿Cómo nace la idea del Barcelona-Shanghai Bridge y cuáles son las actividades que se están desarrollando en el marco de esta iniciativa?
Este año celebramos el 20º aniversario de este hermanamiento. No cualquier ciudad tiene un hermanamiento con Shanghai. Esto es un privilegio, fue una visión de los dos alcaldes hace 20 años, que intuyeron que había muchos elementos de intercambio y colaboración entre las ciudades. Sin embargo, es bueno dar un push a las cosas. Con ocasión de los 20 años, pensamos en intentar implicar a gentes de un lado y otro para que hagan cosas juntas. Convocamos en Barcelona una reunión con agentes económicos e institucionales de ámbitos estratégicos y con potencial de desarrollo entre Barcelona y Shanghai, les propusimos la idea y les gustó enseguida. Se sumaron a programar con partners de aquí y allá actividades con este marco.
Además teníamos un marco muy bonito que nos permitía poner un paréntesis a estas actividades: por un lado, se inauguraba la primera edición del Smart City Expo de Shanghai, organizado por Fira de Barcelona, y en noviembre empieza la Smart City Expo de Barcelona. Entre estos dos eventos aprovechamos para intentar concentrar actividades.
¿Cómo es de importante la colaboración entre ciudades en el marco general de los intercambios bilaterales entre países?
Creo que es muy importante. La diplomacia económica, cultural, educativa al nivel más terrenal, que es el de las ciudades, el más próximo al ciudadano, creo que cose y articula relaciones de fondo. También con Asia y con China, donde es particularmente importante coser relaciones de confianza y no hacer one-shots, acciones más quirúrgicas o puntuales.
En China, Barcelona tiene un buen posicionamiento y relaciones con ciudades importantes como Shanghai pero también Shenzhen, por poner otro ejemplo, a base de haber trabajado las relaciones a todos los niveles. Hace 20 años que creamos un China Desk, un tema muy innovador en ese momento, y nos ha ido muy bien tener una persona en el departamento de promoción de la ciudad que habla cantonés y mandarín y que ha podido ir teniendo una interlocución fluida con ciudades chinas. Que esa persona se haya mantenido y haya sido siempre la misma ha generado una confianza importante a nivel institucional y empresarial.
¿Cuáles son los ámbitos en los que estáis trabajando en el Barcelona-Shanghai Bridge?
Destaco la pluralidad y la diversidad. Desde un Innovation Day, que pone en contacto los ecosistemas científicos, algo importantísimo, a actividades del Puerto de Barcelona o actividades en el ámbito educativo, donde participan universidades o el Instituto Confucio. También hay actividades que organiza Casa Asia, de divulgación de películas, y hay actos con inversores y empresas, incluso contactos telemáticos con aerolíneas que tenían vuelos directos con Barcelona pre-pandemia, para intentar recuperar los lazos de confianza y esta conexión tan importante a todos los niveles.
La riqueza de este programa es la variedad de colaboradores que hemos tenido. También es muy importante la exposición sobre Miró que hay en Shanghai, con una buena receptividad y claro exponente de la Marca Barcelona. Turismo, el puerto, las universidades, el Instituto Confucio, Casa Asia, el Comité de Rutas, la Fundación Juan Miró, Prodeca, la Generalitat, Acció… ha habido más de 20 actores para más de 20 actividades para celebrar los 20 años: cifras redondas.
¿Cómo ves a medio plazo la reactivación de los contactos presenciales entre ciudades?
Asia y China parecen ser lo más tardío. En Europa ya se ha reactivado todo, también en Estados Unidos; el tema Asia va un poco más lento. Nos hubiera encantado que alguna actividad hubiera podido tener carácter presencial, pero todavía el mercado está muy cerrado. Esperamos que se reactive pronto, todos hablan de que hay un cierto impasse hasta la celebración de los Juegos Olímpicos en febrero, hay un cierto proteccionismo de que no haya ningún brote. Esto es macro-política que se nos escapa, pero tenemos muchas ganas de retomar lo presencial con Shanghai y Asia en general.
Hemos de conseguir una autopista con tráfico en las dos direcciones.
Mario Rubert, director de Promoción de la Ciudad de Barcelona
¿Planteáis el hermanamiento con Shanghai como algo estratégico? ¿Cómo ves el futuro de este lazo?
El hermanamiento nos genera un marco de complicidad y de buena relación. Hemos de ser capaces de darle contenido. Por un lado siempre hay una capa institucional, pero hemos de conseguir una autopista con tráfico en las dos direcciones. Estamos intentando generar relaciones de confianza y hacer que las cosas pasen. Eventos o efemérides como este son una oportunidad magnífica para intentar estrechar estos lazos y seguir construyendo confianza.
La escritora Anne-Hélène Suárez fue galardonada, el pasado mes de septiembre, con el Premio Nacional de Traducción 2021 por sus traducciones de obras clásicas chinas. Sinóloga de formación, se graduó en la Universidad de París VII. También pasó por la Universidad de Pekín y, más tarde, se doctoró en la Universidad Autónoma de Barcelona. Por sus manos han pasado obras de algunos de los tótems del pensamiento y las letras de China, como el filósofo Confucio o el poeta Li Bai. También ha traducido obras de narrativa moderna, como las populares ¡Vivir! y Crónica de un vendedor de sangre, de Yu Hua. Hablamos con ella sobre el estado de la cultura china en España y la salud (y las perspectivas) de la enseñanza del mandarín en nuestro país.
Anne-Hélène Suárez. Fotografía de Carme Esteve.
¿Cómo valora el estado de la cultura china en España? En general, ¿se la conoce y aprecia?
La cultura china sigue siendo muy desconocida en España, donde no hay una tradición sinológica comparable a la existente en otros países europeos, americanos o asiáticos. A pesar de ello, es una cultura apreciada, particularmente en sus manifestaciones más antiguas y clásicas.
Usted tiene una larga trayectoria como sinóloga y traductora. En relación con la primera pregunta, ¿cómo ha evolucionado el interés por la cultura china en España desde que comenzó su carrera? ¿Hemos avanzado?
Sí, desde luego, hemos avanzado mucho. Cuando empecé, en 1978, prácticamente sólo se podía estudiar chino en la Escuela Oficial de Idiomas y, por aquel entonces, con un nivel muy bajo. Si uno quería hacer estudios de lengua y civilización chinas, tenía que ir a otros países. En mi caso, fui a Francia, a la universidad París VII (Jussieu). Ahora hay estudios de chino en varias universidades españolas.
Aun así, suelen ser estudios con poco énfasis en la lengua y la literatura, muy poco o nulo en el chino clásico -pese a que es la lengua en que está escrito todo hasta las primeras décadas del siglo XX- y, de un modo general, muy poco también en la civilización china. Por lo tanto, siguen estando lejos de poder compararse con los estudios chinos de otros países con verdadera tradición sinológica. Y lo que se publica en España en cuestión de literatura china, pensamiento chino, civilización china en general, ya sea en forma de traducción o de creación, va en consonancia.
Se habla mucho del chino mandarín como el idioma del futuro. ¿Está de acuerdo con esta apreciación?
Más bien diría que es un idioma con futuro. Es una lengua que me apasiona, no tanto por su futuro -que está ligado a la potencia sobre todo económica de China-, como por el acceso que da a su riquísima civilización. Pero, por ceñirme a su pregunta, sí, es un idioma con proyección al futuro, de eso no cabe duda.
Cuando empecé, prácticamente sólo se podía estudiar chino en la Escuela Oficial de Idiomas. Ahora hay estudios en varias universidades españolas.
Anne-Hélène Suárez, Premio Nacional de Traducción 2021
¿Cuál es el estado de la enseñanza del chino en España? ¿Hay una oferta suficiente en todos los niveles educativos? ¿Existe interés por parte de padres y alumnos?
A esto ya he contestado en parte en la segunda pregunta. Actualmente, en España, se enseña chino en muchos centros de todo tipo, desde las escuelas oficiales de idiomas hasta las universidades, generalmente en las facultades de filosofía y letras o en las de traducción. Pero es insuficiente, tanto en horas semanales como en diversidad de asignaturas complementarias que apuntalen esos estudios, que en su mayoría son de lengua moderna hablada, aunque incluyan escritura (generalmente simplificada).
Debería enseñarse, como ocurre en otros países, en colegios e institutos de enseñanza media, públicos por supuesto. Existe cierto interés, es indudable, pero el interés se crea también con una oferta docente de calidad, con más publicaciones, con más presencia del cine chino, con más manifestaciones culturales que vayan más allá de lo folklórico.
La cultura de un país es su tarjeta de visita, lo que hace que sea prestigioso o no.
Anne-Hélène Suárez, Premio Nacional de Traducción 2021
¿Cuál es el papel de la cultura en la diplomacia? ¿Un mayor conocimiento de la cultura china puede ayudar al conocimiento de China en otros ámbitos y, por tanto, a un mayor acercamiento con nuestro país?
La cultura de un país es su tarjeta de visita, mucho más que su potencia económica o militar. Es lo que hace que un país sea prestigioso o no lo sea. Desde luego, un mayor conocimiento de la cultura china se reflejaría en un mayor conocimiento de las demás facetas de ese país y en unas relaciones probablemente más próximas y fluidas.