Este texto es una transcripción, resumida y editada, del episodio 11 del podcast «Descifrando China». Hablamos con Juan José Morales, coautor del libro «La Plata y el Pacífico«, en el que repasa la historia del Galeón de Manila, el primer encuentro entre China y España y el nacimiento de la globalización.
Carrera espacial en el Renacimiento
Pregunta: ¿Por qué competían España y Portugal en lo que llamáis una especie de carrera espacial en el Renacimiento? ¿Cuál era en términos generales el papel que ocupaba China en el mundo en el siglo XVI?
Respuesta: La competición entre las coronas de Portugal y España por explorar nuevos mundos tiene un objetivo muy concreto y tangible, que son las especias. Hoy se nos antoja un poco inverosímil que especias como la nuez moscada, la canela, la pimienta o el clavo pudieran alcanzar unos precios astronómicos que justificaban la navegación transoceánica, unas inversiones enormes y unos riesgos también muy altos.
Estas especias se producían en unas islas muy pequeñas y remotas, todavía hoy casi inaccesibles en el archipiélago indonesio, llamadas las Molucas o Islas de la Especiería. La pimienta venía fundamentalmente de la costa oeste de la India, en Kerala, la canela de Ceilán. Los portugueses doblaron el Cabo de Buena Esperanza en África, y los españoles lo intentaron por la vía occidental, como es bien conocido, pero dieron con América, aunque ello no interrumpió sus ansias por alcanzar esas Islas de la Especiería, que lo hicieron varias veces ya cruzando el Pacífico.
Esta navegación tan ardua, a vela, con tripulaciones humanas, con pocas tecnologías ni meteorología, hizo también muy difícil no sólo llegar a esas islas, sino también volver a las Américas. La razón de esta vía americana es el Tratado de Tordesillas, que dividía las esferas de influencia de la corona portuguesa y la corona española. Al final, en la práctica, condujo a que portugueses tuvieran una ruta diferente que los españoles, que se vieron empujados a hacer esta navegación a través del Pacífico.
China ocupaba un lugar preeminente en Asia, en la región asiática, pero no en el mundo
Juan José Morales, coautor de «La Plata y el Pacífico»
El navegante Andrés de Urdaneta consigue llegar desde el archipiélago filipino a las Américas en el tornaviaje y trazar esa ruta, pero son las especias las que justifican, digamos, el comercio internacional con los riesgos, las inversiones que conlleva. Y, como he dicho, no están en China, están en otros lugares de Asia.
En cuanto al lugar que ocupa China en el mundo: ninguno. Sí que ocupaba un lugar preeminente en Asia, en la región asiática, pero no en el mundo. China, en esta época, se había replegado sobre sí misma. Las relaciones con su entorno cercano eran escasas y se reducían al comercio de tributo, que es ritual de regalos, con prohibiciones al comercio exterior, incluso a la emigración, a sus propios súbditos, que no siempre se cumplía.
Pero digamos que China ocupa entonces un papel escaso, regional, no mundial. Es curioso que China va a empezar a ocupar un papel mundial con esta ruta comercial de la plata, no sólo a nivel económico, sino también a nivel intelectual. Será precisamente con este encuentro de China con España cuando China entra en el imaginario europeo superando a Marco Polo, que no había hablado tanto de China, sino de la corte mongol del Khan Kublai Khan, de la dinastía extranjera Yuan.
El conocimiento sobre China era muy escaso, muy difuso, neblinoso, y no es hasta el siglo XVI, gracias a los españoles, con ese comercio internacional, que China entra en el concierto mundial.
La primera línea regular de la Historia
Pregunta: Gracias a la exploración de Urdaneta, al establecimiento de la ruta de ida desde las Américas españolas a Manila, y sobre todo del retorno, se establece lo que llamáis la primera línea regular transoceánica de la Historia. ¿Qué se comerciaba y quiénes eran los principales actores de esta ruta?
Respuesta: Los españoles se establecen en las Filipinas, no porque fueran fuentes de especias, que no lo eran, salvo un poco de canela. Es por eso por lo que los portugueses que llegaron primero a Asia, antes que los españoles, no tuvieron ningún interés en las Filipinas.
Pero si miramos a un mapa de Asia, las Filipinas tienen una ubicación central en Asia. Y aunque los españoles al principio estuvieron en las que se llaman Islas Visayas, dentro de ese archipiélago de unas 7.000 islas, y en concreto en Cebu, fue unos años más tarde, que se establece en 1565 con Miguel López de Legazpi, y en 1571, cuando Legazpi conquista y funda la ciudad de Manila.
La ciudad de Manila está ubicada en una preciosa y amplia bahía de aguas muy profundas, por tanto permite el fondeo de gran calado, que puedan anclar numerosas embarcaciones y barcos de gran tonelaje. Y es la capitalidad de los españoles en Manila, en la gran isla de Luzon, lo que da más cercanía a China.
Los españoles sí que tienen algo que a los chinos les va a interesar, y eso es la plata
Juan José Morales, coautor de «La Plata y el Pacífico»
El comercio de los chinos con el Sudeste Asiático era de escaso nivel y de escasa frecuencia. Políticamente, las Filipinas no eran, por supuesto, una unidad política, había distintos sultanatos, con organizaciones tribales y religiones animistas. Pero es la capitalidad de Manila, el establecimiento de los españoles en Manila, lo que atrae a los chinos del sur.
Y empiezan a ofrecerles sus mercancías, es decir, surge este comercio de manera espontánea. Pero desde el primer momento los españoles se dan cuenta que no tienen nada que ofrecerles que ellos ya no tengan. Y enseguida escriben al rey Felipe II para decirle que no pueden ofrecerles nada que ellos ya no tengan.
China está también industrializada de manera muy superior a lo que los europeos tenían por entonces, es decir, ellos pueden producir sedas e, cerámicas, porcelana, que es una tecnología que los europeos no alcanzaron hasta el siglo XVIII.
No hay industrias en Europa, no solo España, sino en Europa, que permitan un tráfico de comercio industrial. Pero los españoles sí que tienen algo que a los chinos les va a interesar, y eso es la plata, porque la economía china ya había cambiado su economía en torno al patrón plata, pero no tenían suficientes fuentes propias.
Los españoles, con la América Española, las minas, sobre todo de Zacatecas, en América Central, en México, o en el Perú, en el Potosí, que ahora pertenece a Bolivia, tenían abundantes fuentes de plata. Y además, mecanismos que los españoles inventaron, tecnologías utilizando azogue o mercurio, que permitían una extracción más rápida, más económica.
Hay una enorme coincidencia, que los españoles vayan a tener precisamente lo que ellos más quieren. Y es precisamente por el hecho de que China sea el país más populoso de la Tierra entonces, como lo es ahora, y que estén basados en el patrón plata, y que se comercie con los españoles a través de plata, lo que origina, digamos, la proto-globalización o el primer capítulo de la globalización.
Los protagonistas
Pregunta: ¿Quiénes son los protagonistas de este proceso?
Respuesta: Aquí son los chinos los que vienen desde las costas del sur, sobre todo de la provincia de Fujian, hasta Manila, que tardan unos 15 días con el monzón de invierno. Es un periodo muy breve para el que pueda venir. Es importante decir que no hay una estructura o un paraguas institucional a ese comercio, es un comercio privado, con muchas cortapisas.
Los chinos emprendedores de la provincia de Fujian hacen de la necesidad virtud y empiezan a comerciar. No solo lo que se produce en el sur de China, sino en realidad lo que se produce en toda China, sobre todo la seda, la industria de la seda, no solo a nivel doméstico, sino a nivel genuinamente industrial.
Los españoles apreciaban mucho las sedas de Nanjing, o las porcelanas producidas en Jingdezhen, o sedas en la provincia de Guangdong, de donde vienen los llamados mantones de Manila. Se crea también una red de productos a la orden, es decir: los españoles van con un tipo de cerámica o con un tipo de diseño y ellos lo saben hacer. Y saben también cambiar muy rápidamente los diseños, algo que les fascina a los españoles.
No hay una estructura institucional en ese comercio: es un comercio privado
Juan José Morales, coautor de «La Plata y el Pacífico»
Pero Manila nunca tuvo una presencia española tan numerosa como en América. A veces, en el siglo XVI apenas hay 500 españoles, no más de mil. A lo largo de la historia de la presencia española en las Filipinas nunca ha habido más de 5.000 españoles, y la mayoría clérigos. Manila no puede ser el mercado para tanta oferta que hacen los chinos, sino el mercado se genera en la América española, el virreinato de Nueva España, también el virreinato del Perú, pero principalmente el virreinato de Nueva España y se ejerce un monopolio, o sea, se convierte en un monopolio en beneficio de los manileños, los ciudadanos españoles de Manila.
Las mercancías también atraviesan el Atlántico, y luego el gran mercado está en la Ciudad de México, pero también hay mercancías que se embarcan luego en Veracruz, se consolidan en La Habana con el resto de la flota de las Indias y llegan primero a Sevilla y luego a Cádiz.
La aparición del proteccionismo
Pregunta: Algunos de los debates de la época en torno al establecimiento de esta línea regular resuenan mucho con el presente y con algunos de los debates que se tienen hoy sobre cómo comerciar o cómo relacionarse con China. El galeón de Manila habría iniciado una especie de proto-globalización, pero no tardaron en aparecer voces que abogaban por el proteccionismo y la ruta se limitó rápidamente.
Respuesta: En efecto, aunque inmediatamente se ven los beneficios, hay varias razones que la corona española ve para limitarlo con un galeón al año pero lo que se hizo es construir galeones cada vez más grandes, de 300 toneladas al principio a 500 toneladas durante buena parte, hasta 1.500 toneladas, incluso 2.000 toneladas.
Estos galeones fueron los barcos más grandes de la historia en su momento, realmente enormes contenedores, pero había muchas razones para limitar eso. En primer lugar, lo que las fuentes dicen muy a menudo, muy frecuentemente, es que consideran peligroso que se deslice tanta plata hacia la vertiente transpacífica, hacia Filipinas, y el comercio con China.
También por las protestas de las sederías, sobre todo de la industria incipiente en Andalucía, que es las que más sufre, y también en México. Hernán Cortés ya había fundado sederías en México al principio, pero son los que realmente sufren de un flujo de sedas que son de mucha mejor calidad, que vienen mucho más deprisa, que están mejor diseñadas y que son incluso mucho más baratas.
Manila se convirtió en el puerto más importante de Asia durante 200 años
Juan José Morales, coautor de «La Plata y el Pacífico»
Hay una intervención enorme en ese comercio. En primer lugar, el propio Galeón pertenece a la corona. La tripulación va pagada por la corona. Hay un sistema muy complejo que se llama de pancada, como los pocos comerciantes de Manila se les permite que compren tal cantidad y que se almacene correctamente en el Galeón. El Galeón normalmente iba sobrecargado. Más de una vez se hundió precisamente por ir sobrecargado.
También había impuestos. Lo que se llama almojarifazgo, es como un 3% de la mercancía. También otro impuesto a cada chino que venía. Por supuesto, por parte china también, las autoridades no querían que hubiera tanto trato porque implica descontrol. China siempre ha tenido mucho afán por tener controlado todo.
Sin embargo, Manila se convirtió en el puerto más importante de Asia durante 200 años. Hay numerosas pruebas que atestiguan que esto es así. Tanto la dinastía Ming como la dinastía Qing intentaban establecer un sistema de licencias para controlar ese comercio exterior que era eminentemente privado y dividido en clanes, a veces en competición entre sí, y también bélica.
Pero el mayor número de licencias que concedió China durante más de 200 años fue con Manila. Es un dato muy concreto que habla a las claras de la importancia central de Manila. Y aquellos que conseguían, por ejemplo, licencias para ir a lo que se llamaba la Conchinchina, al final se iban a Manila. Fue un imán también para los japoneses hasta que cerraron sus fronteras en 1640 y para todos los comerciantes del Sudeste Asiático.
Esquivando las trabas
Pregunta: En el libro contáis que no era fácil controlar este flujo comercial y que también, como ocurre hoy, cuando los estados ponen límites o cortapisas, los agentes privados intentan saltarse estas barreras.
Respuesta: Por decir una expresión un poco coloquial, no se pueden poner puertas al campo. Y esta es una lección de la ruta comercial de Galeón de Manila, que es la de más larga duración de la historia, desde prácticamente antes de los españoles, se establecieron allí en 1565, o si queremos ser más estrictos, estrictamente desde 1571, que se establecen en Manila, hasta 1815, que con motivo de la Gran Independencia de México, pues ya carece de sentido.
A pesar de todas las trabas al comercio, sí que se desencadenaron efectos de mayor interrelación o interdependencia, que son las dos características de la globalización. Se daban entonces con este comercio, primero, un comercio alrededor del mundo, por primera vez se produce enlazando el Pacífico como lo hizo el navegante Urdaneta, conociendo no sólo cómo se va de las costas americanas a Asia, sino también de Asia a América, ya por fin se enlazaba el mundo.
Sólo desde ese momento se puede hablar de globalización; las mercancías ya pueden navegar alrededor del mundo
Juan José Morales, coautor de «La Plata y el Pacífico»
Sólo desde ese momento se puede hablar de globalización, esto parece una tautología, pero es elemental: las mercancías ya pueden navegar alrededor del mundo, y las personas y las ideas, y hay una primera ciudad internacional, mundial, como es realmente México, con enorme influencia asiática en ese momento, que sólo ahora lo empiezan a redescubrir.
La Historia es un gran instrumento para entender fenómenos políticos, sociales, económicos y culturales, pero a veces las manifestaciones tangibles de la Historia son un impedimento. Si nosotros hablamos exclusivamente del Galeón de Manila, nos produce una sensación un poco muy remota, con la que no tenemos nada que ver. Un barco de madera propulsado a vela, con una ciudad que entonces tuvo una preponderancia, pero que ahora ha desaparecido.
Los flujos migratorios
Pregunta: Hay varios aspectos concretos muy interesantes en torno a esta ruta. Uno es el de los flujos humanos: en 1586 había en torno a unos 10.000 ciudadanos chinos en Manila y en 1602 el número se había multiplicado por 3. Y eso pesar de la existencia de restricciones por parte de las autoridades chinas a la salida de residentes hacia el extranjero.
Respuesta: Los flujos de los chinos no solo vienen a comerciar, sino que vienen para quedarse. Y en un número que multiplica a los españoles: si los españoles son unos cientos, los chinos siempre fueron miles y miles, lo que provocó tensiones, rebeliones y expulsiones. Pero Manila se convirtió en la ciudad china más importante fuera de China. Y lo que se produce aquí es también un fenómeno que hay que reconocer, y es que son los chinos de ultramar los verdaderos protagonistas.
En China, a veces se habla con desdén de los chinos de ultramar. Y por ende, digamos, tampoco a veces tienen demasiado interés en qué fue aquella ruta de la plata o aquel galeón de Manil. No fue algo periférico. Fue realmente central. No fue marginal, fue esencial. Y ese papel protagónico de los chinos de ultramar por fin se empieza a reconocer por los propios académicos chinos.
Es importante reconocer que China no coincide con un régimen o con sus límites y fronteras de Estado-nación moderno. China es algo más: el mundo chino. Con unas relaciones entre estos individuos y el Estado que a veces no existen o que incluso son enfrentadas, pero que otras veces sí que coadyuvan a su formación. Y estas redes informales han estado siempre en relación con China. Es decir, siempre han estado emigrando.
Es en Manila donde se producen las primeras traducciones del chino a un idioma europeo
Juan José Morales, coautor de «La Plata y el Pacífico»
Curiosamente, es en Manila donde se producen las primeras traducciones del chino a un idioma europeo, el español. Se utiliza la imprenta en bloques de madera, que era el sistema tradicional chino de impresión y de difusión de las ideas. También los primeros mapas que circulan del sudeste asiático, donde las líneas de navegación más importantes que se recalcan son entre Manila y los puertos de Fujian. Son mapas realizados por esos clanes, que son también poderosos.
Los chinos de Manila están relativamente organizados y hay clanes que incluso se enfrentan a la dinastía Qing. Esas redes informales y esas relaciones, no siempre en el mismo barco, nunca mejor dicho, con su propio país o con su propia autoridad, son muy importantes y hay que tenerlas en cuenta.
Pregunta: Fue un flujo eminentemente unidireccional desde China. ¿Por qué?
Respuesta: China continuó con su política de repliegue opaca, refractaria, solo admitía el comercio de tributo y, por tanto, de vasallaje. Y tienen un concepto que se llama Tianxia, que es todo bajo el cielo. Realmente lo creían, que estaban en el centro del mundo y que los países de su entorno eran inferiores culturalmente y que voluntariamente caen bajo el manto chino.
China pone muchas trabas a que la gente entre. Realmente, los primeros europeos a entrar a la ciudad prohibida en Pekín fueron los jesuitas, a principios del siglo XVII, muy tarde. Y hay prohibiciones a la religión, hay persecuciones a los extranjeros, a los portugueses sí se les concedió de manera también un poco tenue mantener un puerto en Macao, a los españoles también se les concedió otro puerto que se llamó El Pinal, y que estaba en el delta del río Perla, muy cerca de Hong Kong. Los españoles tuvieron también una fortaleza en Taiwán, pero duró unos veintitantos años. No era tampoco del todo necesaria.
Ciudad de México, el primer nodo global
Pregunta: Habláis en el libro de la Ciudad de México, que tiene un papel de especial protagonismo. En aquel momento pertenecía a la corona española. La definís como la primera ciudad verdaderamente global y la describís como el nodo clave en esta ruta comercial entre España y China.
Respuesta: El puerto de anclaje del Galeón, de partida y de arribada, era Acapulco, que está en una preciosa bahía, también de gran calado, que permite el anclaje de navíos. Pero era un puerto provisional. Lo importante era México. Era la Ciudad de México donde estaba el mercado principal y desde esta ciudad se iban a irradiar todas esas mercancías al resto de la América Española.
El grado de sofisticación de México es también muy importante. No sólo, como decía, Hernán Cortés había establecido sederías a temprana hora, la imprenta en el año 1531, la primera universidad en el año 1550 o 51. No sólo es muy sofisticada, es una sociedad que puede permitir este consumo de objetos de lujo. Son principalmente sedas, ya sean crudas, en rama, bordados, brocados, tafetanes, etcétera. Incluso los mineros se quejan si no les llega ropa de China porque es de mucha mejor calidad, incluso más accesible, más barata que ropa que se pudiera fabricar en el mismo México.
El flujo de porcelana influyó en la producción de la cerámica local en México, en concreto en Puebla, lo que se llama cerámica talavera poblana, que no es porcelana, es terracota, que se hacía principalmente en Andalucía. Es terracota con un brillado de estaño, con un esmalte de estaño, es decir que no es impermeable al agua.
Desde Ciudad de México se irradiaban todas las mercancías al resto de la América Española
Juan José Morales, coautor de «La Plata y el Pacífico»
También se pinta en China en biombo. En Madrid se puede visitar hoy el Museo de América y ver biombos que se hicieron en México cuando el biombo es una mampara típicamente china o japonesa, con quien también comerciaban los españoles en Manila. Incluso en esa mampara, en ese biombo que se está en el Museo de América, están las nubes con paños de oro, lo mismo que en el periodo Momoyama del Japón. Pero está producido en América.
Hay una última influencia o, digamos, papel esencial de México, que es como centro del conocimiento de Asia. Es en México donde tienen un conocimiento de Asia de primera mano. Y ese es el que se difunde luego por los españoles en Europa, sobre todo con González de Mendoza, que fue un agustino, nacido en La Rioja, muy joven se fue a México y se convirtió un poco en gran experto de China a distancia. Incluso Felipe II lo nombró embajador, una embajada que se canceló.
Pero dados sus conocimientos, el Papa le invitó a escribir un libro sobre China cuyo conocimiento lo había consolidado en la ciudad de México. Y se publicó su gran libro Historia de la China, que es el primer libro importante sobre China. Se publica en español en 1585 en Roma. Al año siguiente, en 1586, se publica en Madrid, Barcelona y Valencia. Y en 1587 y en adelante se publica en toda Europa, en numerosas ediciones, más de 40, traducido a los idiomas más importantes de Europa.
Y se publican también otros libros en la ciudad de México como Sucesos de las Islas Filipinas, un libro publicado en 1605, pero parece actual para un estudiante de Asia. Hoy es un libro de enorme actualidad. Es decir, es un lugar donde se traslada ese conocimiento en el mundo hispánico. España no es lo que es la península Ibérica de hoy, las Islas Canarias y Baleares, sino es un mundo mucho más grande.
La primera divisa mundial
Pregunta: Uno de los últimos capítulos del libro lo dedicáis a la eclosión de la primera moneda verdaderamente global o la primera divisa verdaderamente global en torno a la que se articula este comercio. ¿Cuál es esta moneda y cómo contribuye a que a que este comercio se fortalezca y se tome arraigo?
Respuesta: Al principio hemos comentado cómo el comercio se produce por parte de los chinos con objetos de lujo para la sociedad opulenta de la América española y los españoles ofrecen plata. Plata en lingotes o plata en monedas acuñadas de manera rudimentaria al principio. Pero hay una voluntad en la monarquía hispánica de mantener ciertos pesos y medidas, aunque al principio las monedas solo se pesan.
Es importante recalcar que por primera el intento de monetizar la economía adquiere una importancia mundial, es decir, desaparece el trueque o empieza a tener muy poca importancia. Con esa plata, la plata se convierte en moneda, pero con la evolución de esas monedas hay un hito tecnológico.
En el año 1731 o 1732, los españoles consiguen una moneda troquelada o acuñada con modernos sistemas tecnológicos, tiene un borde un poco elevado, un diseño perfectamente legible, es una moneda moderna y eso ya permite su circulación.
Con el peso real de a 8, estamos en el primer capítulo de la Historia monetaria
Juan José Morales, coautor de «La Plata y el Pacífico»
También circuló vía Europa a través de toda Europa o a través del Índico hacia la India y hacia China, finalmente va adquiriendo mayor valor cuando más cerca se encuentra de China. Es decir, mayor poder adquisitivo, es por eso por lo que todos querían tener plata en China, es donde más vale.
Esa moneda española, que le llaman peso real de a 8, adquiere carta de naturaleza, estamos en el primer capítulo de la Historia monetaria. Esa moneda se convierte en divisa y es aceptada por todos, por los mercados internacionales: nace la primera economía global y China está integrada en esa economía global desde la primera hora.
Adquiere un valor reputacional que es lo mismo que está ocurriendo con el dólar americano, que sería el sucesor de esa moneda española incluso físicamente, la adoptan desde el principio, con el mismo peso y medida, incluso el símbolo de esa S con dos barras viene en realidad de la palabra peso, que también se utiliza con dos barras.
Incluso cuando México se independizó continuó acuñando moneda que se llamó el dólar mexicano, y en China ha sido moneda de uso corriente hasta el siglo XX. Es también el origen del yuan chino, que significa “redondo”, esa redondez que no se había obtenido antes.
Lecciones en el presente
Pregunta: Te pedimos una última reflexión general sobre qué supuso esta ruta comercial tanto para España como para China, y también si crees que podríamos extraer alguna conclusión o alguna lección general sobre el establecimiento de esta primera gran ruta comercial global en un momento en el que se están poniendo en duda o se estén tambaleando un poco los cimientos de la globalización.
Respuesta: Yo creo que en este periodo hay una transformación de grado: la importancia del comercio empieza a ser mayor. China había sido una sociedad rural, fundada en valores rurales El ideal del letrado es un agricultor y son los ideales del campo y su teoría confuciana, con menos precio del comercio. Esto cambia con la relación con los europeos y son historiadores del arte los que hacen hincapié en lo que yo estoy diciendo.
Los comerciantes empiezan a ser respetados solo a partir de ese momento en la historia china. y es cierto que entonces empiezan a adoptar también los valores confucianos y quieren que se les acepte como uno más de ellos. Hay una transformación social, psicológica y cultural.
Hay otro aspecto también que no se ha puesto en valor, que son los debates que generó en el siglo XVI y XVII, con una actualidad como la que vemos hoy en el New York Times sobre la guerra de Ucrania; con la misma actualidad y conocimiento se producen debates de lo que está ocurriendo en Asia y lo que los españoles han hecho en las Molucas, lo que ha ocurrido en Japón en 1630 con el martirio de los chinos.
El comercio produce valores positivos, intercambios de personas, ideas y objetos
Juan José Morales, coautor de «La Plata y el Pacífico»
Debates por ejemplo entre el franciscano Ribadeneira o el jesuita Luis de Guzmán, o las cartas de Diego de Pantoja desde Pekín a España, que se publican y se traducen. Ese grado de sofisticación en el siglo XVI y XVII me parece inaudito, y por supuesto en numerosas ocasiones referencias a China, Japón, Asia en general, aparecen en Cervantes, en Lope de Vega, en Quevedo. Eso hay que ponerlo en valor.
Creo que reflexionar, como hemos hecho nosotros, y actualizar la historia del Galeón de Manila, es de por sí un canto al libre comercio, aunque no existía el libre comercio cuando ellos lo produjeron, sino que tenía muchas trabas. Ahí se recogen esos anhelos, aspiraciones, riesgos, ansiedades de aquellos protagonistas. Desde el gran comerciante hasta el modesto marinero.
Creo que el comercio produce otros valores positivos, ese intercambio de personas, de ideas, de objetos; al final es conocerse entre otros. Hemos vivido un periodo de globalización enormemente interesante, por supuesto hay que limitar los efectos negativos, hay que controlarlos.
Una cosa que me molesta del discurso actual hacia China es que se hable del milagro chino: el fenómeno que ha ocurrido en China es producto de la globalización, de la relación con otros. Es algo en lo que he intentado poner énfasis durante nuestra conversación y en nuestro libro. No ha habido milagros, sino la mayor inversión extranjera continuada y prolongada de la historia de la humanidad, la mayor transferencia de tecnología continuada sofisticada en la historia de la humanidad, la mayor transferencia de patrones de gestión como nunca se había producido.